Compartir

Donald Trump nominó a una aliada de su jefe de gabinete, John Kelly, como nueva secretaria de Seguridad Nacional, un cargo desde el que supervisará la política migratoria, los planes para construir un muro en la frontera con México y la respuesta a desastres.

Trump eligió a Kirstjen Nielsen, una experta en ciberseguridad y gestión de emergencias, para llenar el vacío que Kelly dejó en el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en julio, cuando lo abandonó para convertirse en jefe de gabinete de la Casa Blanca y lo dejó de forma interina en manos de su “número dos”, Elaine Duke.

“A la luz de los graves retos que afronta nuestro país, y los urgentes esfuerzos de recuperación de desastres, pido al Senado que deje a un lado la política y confirme a esta nominada tremendamente cualificada y talentosa”, dijo Trump durante una ceremonia de nominación en la Sala Este de la Casa Blanca.

Nielsen, de 45 años, es la primera nominada a dirigir el DHS que ya ha trabajado en ese departamento, que fue creado en 2002 como parte de la respuesta a los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.

Durante los seis meses de Kelly al frente del DHS, entre enero y julio pasado, Nielsen fue su jefa de gabinete, y también trabajó en la Administración de Transporte y Seguridad (TSA), que depende de ese Departamento, durante el mandato de George W. Bush (2001-2009).

“No será necesario formar a Kirstjen para este puesto. Estará preparada desde el día uno”, prometió hoy Trump.

El mandatario aseguró que, durante su paso este año por el DHS, Nielsen fue “crucial en los avances” que ha hecho su Gobierno “para controlar las fronteras, enfrentar la violencia de las bandas criminales, prepararse para desastres y proteger la seguridad de la aviación”.

Cuando Kelly abandonó el DHS para convertirse en jefe de gabinete de Trump, Nielsen le acompañó como asesora y, a partir de septiembre, como jefa adjunta de gabinete, encargada de ejecutar los planes del general retirado para imponer cierta disciplina en una Casa Blanca agitada por constantes escándalos.

Aunque, según varios informes de prensa, Nielsen se ganó fama de rígida y brusca entre el competitivo personal del ala oeste, Trump aseguró que la funcionaria tiene el respeto de todo su equipo.

“Con su sabiduría y su liderazgo, se ha ganado el respeto universal de todo mi gabinete y del personal de la Casa Blanca”, garantizó Trump.

“Es una líder entregada cuya prioridad número uno siempre es la seguridad de nuestro país y nuestros ciudadanos, no la política ni la ideología. Eso es lo que la distingue”, subrayó.

En su discurso de agradecimiento, Nielsen aseguró que será “su mayor honor” volver a trabajar en el DHS, y elogió “la profesionalidad y constante determinación para proteger al país”.

“Comparto el profundo compromiso del presidente con la seguridad de nuestro país, y del pueblo estadounidense. No hay nada más valioso que sentirse a salvo en tu tierra”, afirmó la funcionaria.

Nielsen recordó los recientes desastres naturales que ha sufrido el país, aunque no llegó a citar los territorios afectados (Texas, Florida y Puerto Rico por huracanes, y California por incendios).

“Sé que la reconstrucción llevará años, y quiero repetir lo que el presidente ha dicho muchas veces: seguiremos completamente implicados en el largo esfuerzo de recuperación que tenemos por delante”, afirmó Nielsen, de cuyo futuro departamento depende la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA, en inglés).

Apenas unas horas antes, sin embargo, Trump había advertido en Twitter de que su Gobierno no puede “mantener a la FEMA” en Puerto Rico “para siempre”, y subrayó que la infraestructura y red eléctrica de la isla ya eran un “desastre” antes de la catástrofe.

Se espera que el proceso de confirmación de Nielsen sea fácil, dado que necesita 50 votos en el Senado, donde los republicanos cuentan con una mayoría de 52 escaños.

Además, su alianza con Kelly le garantiza protección mientras el general retirado siga siendo jefe de gabinete de la Casa Blanca.

Precisamente, Kelly compareció hoy ante la prensa para asegurar que, a menos que algo cambie, no va a renunciar ni piensa que lo vayan a despedir, después de que circularan rumores sobre su frustración ante el comportamiento de Trump.

Más información en https://www.elsiglodetorreon.com.mx