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La Prensa

Santiago de Chile, Chile.

El presidente Juan Orlando Hernández participó este jueves de la Reunión de Jefes de Estado y de Gobierno del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) y Chile celebrada en Santiago de Chile.

“El tema de seguridad para Centroamérica es un gran desafío”, dijo Hernández, quien llegó ayer a Santiago como parte de una gira que también lo llevará a Ecuador y Perú, donde se reunirá con los presidentes Lenín Moreno y Pedro Pablo Kuczynski, respectivamente.

Durante su disertación, recordó que en la última década y media han sido los países del Triángulo Norte de Centroamérica, es decir, Guatemala, El Salvador y Honduras, los más afectados por la violencia generada por el narcotráfico.

Hernández enfatizó que los pueblos del continente deben comprender que el narcotráfico ha sido el detonador de casi el 80 por ciento de los actos de violencia.

A finales de 2005 Honduras tenías niveles de violencia que permitían vivir en relativa paz, pero en menos de cuatro años los índices de criminalidad se habían duplicado y ya para el 2010 y 2011 Honduras tenía tasas de homicidios superiores a 85 por cada 100,000 habitantes, es decir, entre las más elevadas del planeta.

El gobernante hondureño destacó que el Índice Global de Paz 2017 establece que se ha mejorado 17 escalones y eso ha sido producto de haber reducido en los últimos años casi un 50 por ciento la tasa de homicidios.

Honduras cerró el 2016 con una tasa de 59 homicidios por cada 100,000 habitantes y las proyecciones establecen que para el cierre de 2017 se habría reducido 10 puntos más.

“Siempre comprendí que este problema debía tener un abordaje regional; por eso no hemos escatimado esfuerzos junto a Guatemala y El Salvador para impulsar una estrategia del Triángulo Norte, para que junto a Estados Unidos, México, Colombia y ahora Chile, estructuremos una plataforma regional para enfrentar ese desafío”, explicó.

Hernández destacó el hecho de que “Chile ponga su mirada en Centroamérica; valoramos toda la historia de relaciones que tenemos y hoy más que nunca creo que debemos avanzar aún más”.

Indicó que esta estrategia o bloque de seguridad debe ser impulsada en toda la región y no solo en los países del Triángulo Norte.

“De muy poco serviría al Triángulo Norte avanzar, si no se tiene el mismo avance en el resto de la región”, explicó, ya que el crimen organizado es transnacional y muda sus operaciones de un territorio a otro, en función de las facilidades que encuentre para sus operaciones.

La unión hace la fuerzaHernández también destacó la VI Reunión de Ministros de Seguridad Pública de las Américas (Mispa IV) que se realizó esta semana en San Pedro Sula y que demuestra la voluntad de Honduras para articular todos los esfuerzos en contra de flagelos como el narcotráfico, el terrorismo, el lavado de activos y la trata de personas y de órganos, entre otras amenazas.

Durante ese foro auspiciado por la Organización de Estados Americanos (OEA), Honduras compartió sus experiencias desde la ciudad de San Pedro Sula, la cual años atrás era considerada también como la más peligrosa del mundo, pero que hoy se muestra como un gran centro de convenciones para la región.

“No hay nada más trágico que no prevenir este fenómeno del narcotráfico en nuestra región; se introduce en las instituciones y en todos los sectores de la sociedad.

Honduras llegó hace un tiempo casi a ser un país fallido y eso no se lo deseamos a nadie”, reflexionó.

En ese sentido, dijo que en el mejor interés de Honduras está que toda la región tenga éxito en la lucha contra el tráfico de drogas, ya que es el principal generador de violencia, de debilitamiento institucional y de corrupción.

A su juicio, es clave la relación que se pueda establecer con Panamá y Chile en materia de cooperación para la investigación criminal y en eso Honduras también puede aportar con sus capacidades a través de una Escuela de Investigación Criminal muy avanzada.