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INFOGRAFIA

Tegucigalpa, HondurasLos hondureños que trabajan fuera del país siguen aumentando el envío de remesas.

Entre enero y septiembre de 2017 sumaron 3,315 millones de dólares, los que equivalen a 77,571 millones de lempiras al cambio actual (L 23.

39 por dólar).

Esto significa que son 387 millones de dólares más que en igual período de 2016, cuando sumaron 2,928 millones, según detalló el presidente del Banco Central de Honduras (BCH), Manuel Bautista.

El incremento se mantiene en más de 13%, muy superior al 7% proyectado para este año en la última revisión del Programa Monetario 2017/2018 del BCH.

Al cierre de 2016, los envíos sumaron 3,950 millones de dólares, más de 92,000 millones de lempiras, un aumento anual de 220 millones de dólares (6.

6%) en comparación con 2015, según el Banco Central de Honduras.

Aporte al PIBLas remesas que envían los hondureños en el exterior representan el 18% del Producto Interno Bruto (PIB) del país, el que supera los 21,000 millones de dólares.

Son la principal fuente de divisas del país, por encima de las exportaciones de café, maquila, camarón y otros.

El 85% de las remesas proviene de Estados Unidos, el restante 15% de España y de otros países.

Es por ello que un impuesto de 2% a las remesas por la iniciativa que sometieron al parlamento y una masiva deportación de hondureños que ha anunciado el gobierno estadounidense impactaría en la economía del país.

La cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) puede reducir en 200 millones de dólares el envío de remesas, según Bautista.

MigraciónLa mayor parte de hondureños que envían remesas son jóvenes y adultos que han emigrado por falta de oportunidades en Honduras.

Además, la inseguridad y la violencia siguen estando detrás del flujo de centroamericanos (especialmente de El Salvador, Guatemala y Honduras) a Estados Unidos.

Esta movilidad de personas ha sido calificado por analistas como el mayor éxodo migratorio, solo por detrás del provocado por la guerra civil de Siria.

Para combatir el flagelo, el gobierno de Estados Unidos está apoyando actualmente el Plan Alianza para la Prosperidad (PAP) que desarrollan estos tres países del Triángulo Norte.

El fondo que aprobó el gobierno estadounidense es de 750 millones de dólares este año para los tres países.

Las acciones que deben emprender los tres gobiernos de CA son mejorar la seguridad, crear oportunidades económicas y resolver la crisis de la migración infantil, entre otras.