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El Gobierno y la oposición venezolana, que iniciaron hoy en Santo Domingo la segunda jornada de diálogo para buscar soluciones a la crisis que vive ese país, han decidido tomar un receso de dos horas para reunirse por separado, según informó un portavoz de la Presidencia dominicana.

Los representantes del Gobierno de Nicolás Maduro y la oposición tienen previsto regresar a la mesa del diálogo hacia las 21:30 hora local (01:30 GMT del sábado) y se espera que al término del encuentro se ofrezcan los resultados de las conversaciones.

En las conversaciones participan el presidente dominicano, Danilo Medina, y el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero y cuentan con el acompañamiento de Chile y México, a solicitud de la oposición, y de Bolivia, Nicaragua y San Vicente y Granadinas, invitados por el Gobierno de Nicolás Maduro.

El encuentro de hoy, que al igual que los anteriores se celebra a puerta cerrada en la sede de la Cancillería y que empezó con retrasos alrededor del mediodía de hoy, estuvo antecedido de una reunión técnica este jueves en la que se trataron los seis puntos de la agenda.

El canciller mexicano, Luis Videgaray, participa en la tercera ronda de negociación tras dudas sobre si su país acudiría en calidad de observador, tras criticar “algunas decisiones” tomadas por el Gobierno de Nicolás Maduro tras la anterior ronda de negociación.

También asiste el canciller chileno, Heraldo Muñoz, quien ayer señaló en Twitter que “si no hay resultados concretos y creíbles ya, entonces no tendrá ningún sentido seguir adelante”, a lo que la presidenta de la Asamblea Constituyente, Delcy Rodríguez, respondió que este “en las postrimerías de su cargo como canciller opta por la triste puerta trasera y sirve a bajos intereses estadounidenses”.

A su llegada anoche a la sede de esta cita, el ministro venezolano de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, que encabeza la delegación del Gobierno de Venezuela, dijo que están con la “mejor de las expectativas para lograr un acuerdo de convivencia pacífica que ponga fin a la violencia en su país”.

Por su parte, el diputado Julio Borges, que encabeza la delegación opositora no hizo anoche declaraciones a su llegada al encuentro.

Tanto el Gobierno dominicano como el de Venezuela se han mostrado optimistas sobre el avance del diálogo, mientras que la oposición acude con desconfianza.

Los puntos centrales para la oposición en este diálogo son lograr garantías electorales con vistas a los comicios presidenciales previstos para 2018, la apertura de un canal humanitario que permita el envío de medicinas y alimentos, la liberación de los encarcelados que consideran “presos políticos” y la restitución de unos poderes constitucionales de los que fue despojado el Parlamento.

En tanto, el oficialismo exige el levantamiento de las sanciones económicas que pesan sobre algunos de sus funcionarios y el reconocimiento de la Asamblea Constituyente, un órgano plenipotenciario integrado solo por oficialistas y no reconocido por numerosos gobiernos.

El diálogo se inició formalmente el 1 de diciembre, después de que quedaran en el aire durante varias semanas las conversaciones de septiembre, y al término de las conversaciones del 15 de diciembre, ambas partes destacaron los avances, pero reconocieron que necesitaban más tiempo para llegar a un acuerdo.

En el marco de ese diálogo fueron liberados la víspera de Nochebuena 44 políticos en Venezuela, una de las solicitudes que ha hecho la parte opositora en esas conversaciones, aunque todavía se exige la excarcelación de más de 200 antichavistas.

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